Podéis ver este nuevo vídeo en mi web:
http://art.nestordominguez.com/el-rostro-de-gaia-2/
Bajo el pseudónimo de Vandervals, Néstor Domínguez Varela nos trae un espacio para obras que generan espacios paradógicos o imposibles...
Correo electrónico: vandervals.ficcionarte@gmail.com
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sábado, 22 de noviembre de 2014
lunes, 28 de noviembre de 2011
Era el mundo.
Y el mundo calló.
La batalla se había librado y, a pesar de lo planeado, alguien salió victorioso.
Ahora se alzaba grandioso, pues ahora era la única realidad.
Él era el mundo
Era pequeño...
Era pequeño, tan pequeño que el creador apenas podía recordar haberlo puesto ahí,
este solo pasaba de largo, ensimismado en inconmensurables tareas, alejándose en el
horizonte.
Entonces empezó a crecer. Nadie lo molestaba y pese a que el sol aun no existía,
algo le decía que debía crecer para arriba, aflorar, buscar un sitio entre el vacío y dejarse
ver.
Entonces el creador volvió. Y al atisbar el horizonte pudo contemplarlo, pasado
tanto tiempo, apenas se acordaba de haberlo puesto ahí. Era sublime, sin duda su más
grandiosa creación.
Y lo contempló largo tiempo, entonces supo que algo fallaba… ¡si su creación
seguía creciendo terminaría por rodear el mundo y ahogarlo a él! Debía buscar más
creaciones y que entre ellas se pelearan por el poder, de manera que siempre fuesen lo
suficiente débiles para que todo ese caos impidiera que alguna de ellas gobernara sobre él.
Pues él no era un recuerdo.
viernes, 18 de noviembre de 2011
El todo observador
Algo pasa.
En el centro del mundo, en el medio de un gran páramo desolado, estaba cambiando algo. El vacío ya no existía y ahora Todo contemplaba aquella pequeña efigie.
Pero ella no podía ver, pues aun no tenía ojos.
Aquella extraña forma había surgido de una tierra impura, pero en su núcleo estaba empezando a brillar una luz que dejaba atrás toda impureza y resplandecía con tal luminosidad que se dejaba ver a través de su finisima membrana. Pues está claro que lo que allí se estaba gestando, no debía estar expuesto al mundo. Aun no.
Y mientras Todo observaba inquieto sin saber que un nuevo espacio se estaba creando en el medio de dos mundos, lo envolvía y lo pensaba… y pronto, muy pronto empezarían a pelearse por él.
sábado, 29 de octubre de 2011
Neogénesis
En los albores del tiempo,
reinando sobre un mar de caos flotaba la Emperatriz oscura.
A su alrededor no había nada
sino un inviolado abismo negro que fluía sin orden. En esta oscuridad, acunada,
la Emperatriz se durmió y soñó que se retorcía sobre si misma, se torneaba y
deshilaba su ser hasta poder morder su otra orilla, derritiéndose lentamente y empezando
a girar a un ritmo frenético.
Y aquella que era pura voluntad
y poder encontró su forma, y entonces todo a su alrededor cobró sentido, el
abismo dio forma al espacio, el vacío a la materia y juntos formaron el flujo astral.
La
Emperatriz del universo moldeó el espacio curvo y su sueño originó una marea
incesante en la que todas las formas del universo fueron reflejo de su creadora
y se retorcieron hasta ser únicos, perfectos, sin principio y sin fin,
completamente doblegados a la voluntad del cosmos.
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